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La Pata Sola

Casi como un depredador espera oculta entre los caminos al asecho de pisadas inocentes. La Pata Sola, con gritos lastímeros atrae a las personas para luego atacarlas, sin aviso previo, sin preguntas, sin oportunidad de reacción así La Pata Sola cobra venganza de aquellos que amputaron con un hacha su pierna. Miles de piernas en Colombia han sido vengadas ya por este personaje visto bello por algunos, bestial por otros, violento por todos. Como José David Tascón son muchas las víctimas de minas antipersona; el día del incidente en 2011 José recorría el camino habitual hacía su trabajo, metros atrás se había despedido de su vecino de 15 años, continuó recordando paso a paso el trayecto del día anterior,  el mismo que había recorrido desde su infancia. Suena el reloj recordándole que está bien de tiempo pero mal de suerte, un estallido le sigue al confuso momento y José sale volando, aturdido, con una pierna menos, luchando por escapar, cerca está una escuela desde la que escuchan los silvidos de José David en un intento por pedir ayuda. Tres días después despertó enterándose de que su vecino perdió ambos ojos y los brazos al pisar otra mina, ambos perdieron más que la tranquilidad ese día y no serán los últimos que encuentre enterrada la ira de la guerra.

La Pata Sola hace parte de la exposición  "Mitos: tradiciones y fantasmas de la verdad cotidiana" del artista Esteban Valencia.

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