Share

Encedemos la esperanza

"Enciende una vela en esta oscuridad 
Por aquellos que lucharon para darnos la paz 
Enciende una vela en esta oscuridad 
Por los niños que vienen detrás…"

Canción: Enciende una vela- Angélica Vale. 

 

En Granada cada primer viernes de mes, seguimos encendiendo la luz en honor a nuestras víctimas.

Leer más ...

Recuerdo de Granada

Escrito por: Alex Arboleda Bedoya

Granada recuerda esa sensación extraña que está presente cuando uno lee Las Ciudades Invisibles, de Italo Calvino. Una mezcla de asombro y absurdo al leer las narraciones de Marco Polo al Gran Khan, cuando, por ejemplo, le describía aquella ciudad de la que todos los habitantes del altiplano hablan pero que nunca ven, a donde nunca han ido pero tienen una idea de ella, y si entran nunca podrán salir. Irene, la ciudad a la que nunca fue Marco Polo pero de la que recibió impresiones de campesinos que se pasan sus jornadas imaginando lo que sucede en aquel lugar en el que llega la música y el ruido, pero de la que no se puede salir una vez allí. O como Tecla, la ciudad que está en eterna construcción, en la que sus habitantes trabajan largas jornadas y dicen, con convencimiento, que construyen incesantemente “para que no empiece la destrucción”. Como otras tantas ciudades de la gran obra del italiano, remiten a la memoria o al olvido, al recuerdo de algo real o de algo que nunca se ha visto. Son lugares de impresiones diversas y objetivos distintos. Son lugares que se reinventan para nunca morir, y para que sus habitantes no se esfumen con ellas. Así es Granada, un pueblo que ha tenido que reconstruirse muchas veces por culpa de los dos grandes males del colombiano: el olvido y la violencia.

Leer más ...

El Salón del Nunca Más

Escrito por: Mariana Posada Moreno

Muchas personas llegan allí para recordar a los suyos; algunos con melancolía o resignación, otros con esperanza.

El Salón del Nunca Más se encuentra en el municipio de Granada, Antioquia, y se ha construido a través del tiempo con los esfuerzos de las víctimas del conflicto armado. El propósito principal de este lugar es sensibilizar a quién llegue allí, mostrando, por medio de obras artísticas, fotografías, bitácoras y sobretodo historias, que las víctimas en este país no son una simple cifra para el Estado. Son amigos, hermanos, hijos, padres de familia, o sencillamente niños a quienes se les arrebató un futuro por una guerra sin nombre.

Leer más ...

La Pata Sola

Casi como un depredador espera oculta entre los caminos al asecho de pisadas inocentes. La Pata Sola, con gritos lastímeros atrae a las personas para luego atacarlas, sin aviso previo, sin preguntas, sin oportunidad de reacción así La Pata Sola cobra venganza de aquellos que amputaron con un hacha su pierna. Miles de piernas en Colombia han sido vengadas ya por este personaje visto bello por algunos, bestial por otros, violento por todos. Como José David Tascón son muchas las víctimas de minas antipersona; el día del incidente en 2011 José recorría el camino habitual hacía su trabajo, metros atrás se había despedido de su vecino de 15 años, continuó recordando paso a paso el trayecto del día anterior,  el mismo que había recorrido desde su infancia. Suena el reloj recordándole que está bien de tiempo pero mal de suerte, un estallido le sigue al confuso momento y José sale volando, aturdido, con una pierna menos, luchando por escapar, cerca está una escuela desde la que escuchan los silvidos de José David en un intento por pedir ayuda. Tres días después despertó enterándose de que su vecino perdió ambos ojos y los brazos al pisar otra mina, ambos perdieron más que la tranquilidad ese día y no serán los últimos que encuentre enterrada la ira de la guerra.

Leer más ...

La Madre Monte

Viene la naturaleza a reclamar lo que es suyo, con la sutilesa del crecimiento de las flores que se levantan para transformar lo que el hombre manchó. La lucha por la tierra ha sido uno de los objetivos recurrentes de la mayoría de las guerras, unos y otros en una lucha sin fin por extender el cerco. Casa Blanca fue un lugar que sirvió de plataforma estratégica de tiro a los diferentes actores que violaron la propiedad privada no de una finca, sino de una tierra entera. Las ráfagas ensordesedoras de fusil bajaban desde la montaña en las épocas de hostigamiento. Ahora el lugar es de ella, de esa presencia que algunos describen abandonada pero viva, de la que algunos campesinos relatan que en noches de tormenta y borrascas pueden escuchar los bramidos atemorizantes. La Madre Monte, a veces con tonos muy agudos que lastiman los oídos como recordando que un fusil no es enemigo digno para ella, siempre está ahí, atenta con sus aliados entre la manigua.

Leer más ...

La Llorona

Yolanda María Aristizabal cada día permite que se dibuje tímidamente una sonrisa en su rostro a pesar de sus ojos cansados, noches enteras de llanto acompañaron el fatídico 1989 cuando asesinan a su marido. Sola con sus siete hijos no alcanza a reponerse del duro golpe y las noches de lágrimas enternas regresan a su vida en 1991 año en que uno de sus hijos repite el destino de su padre: otro de sus hijos en prisión posteriormente, una hija con meningitis y un mes de doña Yolanda internada en el hospital mental de Bello, parecen no ser motivos para que desaparezcan los deseos de estar bien, aun así, el llanto regresa eventualmente para recordarle que su hijo y su esposo no están y no van a regresar por más que la noche se bañe en lágrimas y cambie su rostro con el sol en un nuevo intento de sonrisa cotidiana.

Leer más ...

El Mohán

Algunos lo identifican como un hechicero oculto entre las aguas y piedras de los ríos, otros como un ser monstruoso que con sus manos gruesa se llevaba a las profundidades a las mujeres bonitas, en ocasiones ofreciéndoles fortuna y la mayoría de veces por la fuerza. El Mohán fue conocido como un ser malicioso despiadado y egoísta, que atesoraba belleza, pero en este, un conflicto de tantas vidas perdidas, la corriente bañó al Mohán de todo egoísmo y los cuerpos de quienes algunos llamaron "nadie" y que llegaron impunemente en contra de su voluntad a las aguas, fueron atesorados para disminuir el dolor de tanta barbarie ensañada contra un humilde pueblo. Cuerpos extraviados sin rumbo alguno que durante años caían ante la mirada indecente de sus verdugos desde el lugar conocido como La Roca, en el Alto del Palmar, fueron sumergidos por el Mohán a quien no le importó entonces si eran hombres o mujeres, si tenían belleza o solo heridas, mucho menos le iba a importar si eran de Granada y caían en el Santuario: él abrió sus fuertes brazos para amortiguar el duro golpe de la guerra, dolor que llegó a las orillas pero que no se generó allí, no fue causado por él. Poco ha vuelto a escucharse de El Mohán y de tantos cuerpos que algún día se sumergieron con él descansan para siempre en la memoria de un conflicto que no distingue mitos y realidades.

Leer más ...

El Costalón

Es el vivo ejemplo de la resignificación del mito no solo desde una óptica social sino también desde las posibilidades y alcances del mismo personaje; ahora El Costalón sigue robándose a los pequeñospero ya no le importa si estos son buenos o malos chicos, ahora son materia prima en el monte, donde siempre los ha llevado, antes con un destino incierto, ahora con un interés macabro. El reclutamiento de menores evade toda posibilidad de que el mito eduque y hable de cultura porque cuando lastima, necesariamente hace querer identificarlo por encima de muchas cosas como un pasado. Ese pasado del corregimiento de Santa Ana en Granada habla de la imposibilidad de tener una poición centrista no había lugar para medios en una polarización de ultraderecha cuidando "sus emporios" y extrema izquierda defendiendo "su tierra", o se estaba de un lado o se era enviado al otro: realmente El Costalón tiene manos fuertes para echarse al hombro su talego manchado de un tiempo acá, indigno del sudor y la sangre de niños traviesos y otros no tanto.

Leer más ...

Mientras me dejen trabajar, yo trabajo.

Rubén nació el 29 de septiembre de 1968, el segundo hijo de  Hernán De Jesús Quintero y de Rosa María  Giraldo, quedó huérfano de madre cuando iba a cumplir nueve años. Él estudió hasta quinto de primaria, después comenzó a trabajar, jornaleaba con su padre  en la finca y por las noches le gustaba mucho jugar con sus hermanos, con los cuales tenía una que otra pelea. A medida que el tiempo pasaba Rubén y sus hermanos crecían y todos  comenzaron a independizarse.

 Rubén poco a poco y gracias a su esfuerzo fue consiguiendo sus propias parcelas para trabajar y decidió irse a vivir a la casa de una de sus hermanas menores, Gloria, con quien tenía un fuerte vinculo afectivo;  a partir de ahí comenzó a vivir con ella y su familia. Rubén era una persona callada, un poco tímido, pero con un corazón solidario que siempre buscaba la forma de ayudar a quien le pidiera la mano.

Por esa época en Granada y sus veredas, la violencia  azotaba a todos sin discriminación, lo que  hizo que Gloria se fuera con su familia a vivir al casco urbano del municipio, por lo que  Rubén se quedó en la vereda solo,   jornaleando sus parcelas y las de algunas de sus vecinos, que por temor a la guerra las dejaban abandonadas.  Cuando le preguntaban a Rubén acerca de  si no sentía miedo de quedarse en la vereda, él decía: “Yo no me meto con nadie, mientras me dejen trabajar yo trabajo”.  

 

Fue así como  un sábado del  año 2002, trabajando en lo que más amaba “El campo”, Rubén fue desaparecido con tan solo 34 años.

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS

Memoria Viva

Memoria Viva y Humana

25.06.2014

Memoria Viva y Humana

Es importante que este proceso sea construido por todos y para todos. Para esto se realizó un segundo foro donde de manera colectiva se deci...

02.08.2016

Encedemos la esperanza

"Enciende una vela en esta oscuridad Por aquellos que lucharon para darnos la paz Enciende una vela en esta oscuridad Por los niños que vien...

Recuerdos de mi vereda

11.08.2014

Recuerdos de mi vereda

"Desde hace 15 años atrás nuestra vereda era muy poblada con muchos habitantes, por ello se contaba con muchos estudiantes, se llegó a tener...

Este sitio web fue diseñado dentro del proyecto Alfabetizaciones Digitales del Centro Nacional de Memoria Histórica, con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) a través de su Programa de Fortalecimiento Institucional para las Víctimas. Los contenidos y las opiniones expresadas en este sitio web son responsabilidad de las organizaciones participantes y no necesariamente reflejan las opiniones del CNMH, de USAID, del Gobierno de Estados Unidos de América o de la OIM.